La fauna piscícola confirma la recuperación de la conectividad fluvial en Artikutza tras el vaciado de la presa

11/11/2025

El seguimiento realizado por el Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián revela que la restauración del embalse ha permitido restablecer la conexión natural entre las poblaciones de trucha común y otras especies autóctonas. 

Los trabajos de restauración ecológica desarrollados en el entorno del embalse de Enobieta, en Artikutza, siguen ofreciendo resultados positivos. Entre 2017 y 2025, el Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián ha llevado a cabo cuatro campañas de seguimiento de la comunidad piscícola en las regatas de Artikutza y Enobieta, con el objetivo de analizar los efectos del vaciado de la presa y evaluar la evolución del ecosistema fluvial. 

Los muestreos, realizados mediante pesca eléctrica y siguiendo la metodología empleada por la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Gobierno de Navarra, han permitido identificar una mejora significativa en la conectividad del sistema fluvial. Las capturas se han realizado en cuatro estaciones situadas tanto aguas arriba como aguas abajo de la presa principal, incluyendo una estación junto a una pequeña presa que apareció tras el vaciado y que fue posteriormente eliminada. Las poblaciones de piscardo (Phoxinus bigerri), trucha común (Salmo trutta) y unos pocos ejemplares de cangrejo de río europeo (Austropotamobius pallipes) muestran una recuperación y expansión notables. 

Los resultados muestran cambios claros en la distribución de las especies. Los piscardos (Phoxinus bigerri) y los cangrejos de río europeo (Austropotamobius pallipes), que al inicio de los estudios solo se encontraban aguas arriba de la presa, han pasado a ocupar también las zonas situadas aguas abajo. Por su parte, la trucha común (Salmo trutta) ha logrado colonizar todas las estaciones de muestreo y se encuentra en densidades elevadas. 

Esto implica que los dos núcleos de trucha previamente aislados, uno aguas arriba y otro aguas abajo del antiguo embalse, se han conectado. Los alevines producidos en el tramo superior del bosque pueden ahora dispersarse por todo el sistema fluvial, y los adultos, que antes no podían remontar hasta este tramo, pueden desplazarse río arriba y reproducirse en él. En conjunto, esta unión de núcleos supone un cambio significativo en la dinámica poblacional de la trucha, devolviendo al sistema Artikutza-Enobieta un funcionamiento más natural. 

La naturalización del entorno avanza de forma progresiva: el arroyo Enobieta continúa recuperando su cauce y estructura originales, mientras la vegetación aumenta de manera constante. 

Estas actuaciones forman parte de las acciones impulsadas en el marco del proyecto LIFE IP Urban Klima 2050, que promueve soluciones naturales en cuencas fluviales para adaptar el territorio vasco al cambio climático y mejorar la resiliencia de sus ecosistemas.