La Diputación Foral de Álava constata la recuperación del hayedo de Legaire y su ecosistema tras el tornado en 2018
03/06/2025
Un estudio desarrollado en el marco de LIFE IP Urban Klima 2050 destaca los beneficios de dejar la madera muerta en el bosque para favorecer su regeneración.
El hayedo de Legaire, situado en la Zona de Especial Conservación (ZEC) de Entzia, en la cuenca del río Zadorra (Álava), ha mostrado una destacada capacidad de recuperación tras el tornado que arrasó parte de este ecosistema en julio de 2018. Así lo refleja un estudio encargado por la Diputación Foral de Álava a la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), centrado en evaluar la resiliencia del bosque frente a perturbaciones extremas, y desarrollado en el marco del proyecto LIFE IP Urban Klima 2050.
La investigación, en la que también ha colaborado la Parzonería de Entzia, se ha centrado en analizar diferentes modelos de gestión forestal aplicados tras el paso del tornado. En concreto, se compararon dos estrategias en cuatro parcelas de dos hectáreas cada una: en unas se retiró la madera caída y en otras se dejó sobre el terreno.
El estudio concluye que ambas parcelas han experimentado una recuperación notable, pero con diferencias importantes. En las zonas donde se mantuvo la madera muerta, la regeneración del bosque ha sido más rápida, con una alta densidad de nuevos ejemplares de Fagus sylvatica (haya), y una mejora en las condiciones del suelo y el equilibrio ecológico. La madera muerta ha actuado como hábitat y reservorio de nutrientes, a la vez que se ha conseguido una protección frente a la compactación del terreno derivada de la ausencia del paso de maquinaria para la extracción de la madera.
Por su parte, en las parcelas donde se extrajo la madera también se aprecia una recuperación, aunque más lenta. En ellas, los restos acumulados de tierra por el paso de maquinaria han cumplido una función ecológica similar a la de los troncos dejados de manera natural.
El trabajo subraya que la coexistencia de ambos modelos de gestión ha contribuido a crear un paisaje forestal más diverso y resiliente. Como recomendación de cara a futuras perturbaciones similares, se sugiere conservar parches en los que se mantenga la madera muerta en aquellas zonas donde la regeneración natural del bosque ya esté en marcha, lo que contribuiría a aumentar la capacidad de adaptación de estos ecosistemas ante eventos extremos derivados del cambio climático.
Esta acción forma parte de las soluciones basadas en la naturaleza promovidas por LIFE IP Urban Klima 2050, proyecto coordinado por Ihobe, sociedad pública del Gobierno Vasco, y que integra iniciativas piloto como esta para impulsar la adaptación y mitigación frente al cambio climático en el territorio.

